Una delegación de una dirección del Ministerio de Planificación, realizó un relevamiento en el barrio Favaloro a mediados de junio. Tras la observación en el predio, echaron luz sobre los números y aseguran que la administración Selva tuvo serias fallas en el control y seguimiento de las obras. Por citar el caso de una empresa, Nación giró el 40 por ciento de los fondos, avanzaron un 15 % de la obra, pero se le pagó más del doble.
Si bien la información había trascendido hace algunas semanas y había expectativas por su resultado, Protagonistas tuvo acceso a una auditoria realizada por la Dirección de Control de Gestión de la Subsecretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda del Ministerio de Planificación Federal, relacionada con el polémico plan Federal de Viviendas que se encuentra ubicado en una de las márgenes del acceso Manuel Sanmartín. Una decena de planillas con datos y números, hace que en las esferas más altas del gobierno, se dude de la continuidad de las viviendas del barrio denominado Favaloro. Al menos por ahora y bajo estas condiciones.
A mediados del mes de junio, una comisión de la mencionada dirección, llegó silenciosamente a Mercedes para relevar el barrio. Antes acudieron al municipio donde se entrevistaron con el Secretario de Obras Públicas, Ingeniero Salomone, y con el Director de Obras Municipales, el arquitecto Teddy Grad. En esa reunión quedó en claro que las obras verificadas corresponden a tres proyectos diferentes (denominado módulos) por un total de 112 viviendas de 44 m2, y se dijo desde la comuna que se decidió utilizar un prototipo standard de vivienda, diseñado por el Instituto Provincial. Esa tipología constructiva consiste en dos dormitorios, baño completo, cocina, comedor, lavadero externo cubierto en contrafrente y hall de acceso cubierto. Con un sistema constructivo tradicional de bloques cerámicos huecos de 0,18m de espesor con refuerzos de hormigón armado, muros revocados en ambas caras, pisos de cerámica esmaltada, techo con pendiente y estructura de madera, aislación hidrófuga, térmica de poliestireno y cubierta de chapa metálica ondulada galvanizada, cielorraso machimbrado de madera acompañando la pendiente de los techos.
En el mismo encuentro se recordó que las 112 viviendas fueron licitadas por primera vez en octubre de 2006 y la única oferta presentada superó en un 19,8% el tope fijado para las obras incluidas dentro del Programa Federal, razón por la cual se desestimó esa oferta. En marzo de 2009 se licitaron nuevamente pero divididas en tres localizaciones, con un monto tope por vivienda de $80.000,00, licitadas por el municipio y ganada por tres empresas diferentes: AFG, Celcosur y Grape.
Módulos
La empresa CELCOSUR SA fue una de las ganadoras como dijimos, aunque se le rescindió el contrato por sus antecedentes en otras obras de otros distritos. Es decir con esta empresa las obras no comenzaron. La Subsecretaría de Vivienda en ese caso hizo un aporte superior a los 605 mil pesos que representaban el 17,89% del total del contrato. Según esa auditoria, estos fondos a la fecha están depositados en la cuenta bancaria del Municipio.
“Este dinero nunca fue utilizado y el gobierno nacional autorizó a la comuna a llamar a licitación nuevamente algunos meses después. Pero nunca se concretó”, aseguran. Ya el plan arrancaba mal, pues esas viviendas ni siquiera iban a comenzar. En las 42 que debía construir AFG Construcciones SA el gobierno nacional envío una remesa de 715 mil pesos el 19 de junio, los cuales fueron como anticipo financiero para la empresa. El monto total del contrato era de $ 3.380.000. Ese anticipo se iba descontando de las facturas que se presentaban porcentualmente. El 21 de enero del año 2010 el gobierno gira poco más de 384 mil pesos y el 17 de febrero vuelve a enviar dinero: 271 mil pesos. A esa altura el gobierno nacional ya había girado $ 1.371.196; algo así como el 40% del valor total de la obra. AFG Construcciones había certificado avances por el 15,98% y se le había abonado $ 1.073.758 que era el equivalente a casi el 32%. Es decir que a febrero del 2010, la empresa había cobrado el doble de lo realizado, asegura el informe. La última partida del año 2010 está fechada el 25 de octubre y tiene un valor de $ 83.891. A esa altura el gobierno había girado cerca de un millón ochocientos mil pesos, la empresa cobrado casi un millón y medio (43,49% del presupuesto) y la obra solo había avanzado el 29,07%. En octubre y noviembre de ese mismo año se produjeron las primeras demoras con los pagos a la empresa a pesar que existían fondos, según consta en la auditoria de Nación. La entrega de dinero del estado se discontinuó hasta julio que llegaron más de 200 mil pesos. La última factura que presentó la empresa quedó impaga: $ 3.380, una cifra poco significativa y que poco influye en el avance de obra. Por esa fecha la misma empresa recibía (siempre a tenor de lo marcado por el informe) alrededor de 130 mil pesos.
En septiembre llegan casi 200 mil pesos más, pero ya AFG Construcciones había abandonado la obra. Según la auditoría el gobierno remitió $ 2.522.390 de los cuales $ 2.322.871 fueron cobrados por la empresa. A cambio del 68% del monto presupuestado, entregó el 53,72% de la obra.
Finalmente sucede algo similar con Grape Constructora SA. El informe dice que “el municipio realiza por administración y subcontratando la mano de obra, los trabajos de terminación de algunas viviendas, las mismas están dentro de la localización ‘C’ (Las de Grape) por estar estas más avanzadas. A la fecha se encuentran terminadas y entregadas cinco viviendas, estando en ejecución otras cuatro”. También indican que “estos trabajos se realizan en viviendas en función de la ubicación realizada por sorteo, y sin responder a un orden secuencial, lo cual genera a la vista un cierto desorden dentro del conjunto”.
El Ministerio hace notar a la vez que “al no ser los trabajos realizados por una única empresa sino por grupos de subcontratistas se verifica diferencia en la mano de obra, en especial las cenefas de chapa metálica galvanizada ubicadas en el encuentro del muro lateral con la cubierta de chapa ondulada”.
Aclara luego que “las licitaciones originales contemplaban la construcción de los grupos de vivienda con electricidad, alumbrado público, red de gas, red de agua corriente y cloacas por medio de pozo absorbente individual, cercos y cordón cuneta”. La propuesta del Municipio para poder terminar las obras es gestionar una ampliación del monto del contrato mediante una actualización del costo de cada vivienda del orden de $134.000,00 cada una, lo cual le permitiría con la diferencia del monto original, llamar a licitación por las 42 viviendas de la Localización "B" aún no iniciadas y terminar por administración municipal las dos Localizaciones "A" y "C" restantes. Esta propuesta no contempla la ejecución del cordón cuneta, ni la red de agua corriente, la misma sería por pozo de bombeo individual”, destacan. La conclusión de la auditoria es contundente y enfatiza en que hubo serias fallas en “la inspección y el seguimiento y que no se debió seguir pagando. Hay facturas de 65 mil pesos, cuando solo se certificaba el 1% de la obra. Deberían haber pagado menos, y exigir y controlar más”, destacan fuentes consultadas.