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a la ingesta de trigo, centeno, cebada y avena |
Para el celíaco, la selección
adecuada de los alimentos es su mejor medicamento
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A partir de la descripción que Samuel
Gee hizo de la afección celíaca en 1888, durante
algún tiempo se la asoció con infantes que presentaban
diarreas de larga evolución, acompañadas por pérdida
de peso y un compromiso importante de su estado general. Desde
entonces mucho ha avanzado la ciencia al respecto permitiendo
una descripción más acabada de la enfermedad;
en los últimos años se avanzó en el conocimiento
del diagnóstico fisiopatológico y en sus manifestaciones
clínicas que han permitido saber que la gran mayoría
de los celíacos no presentan los síntomas clásicos,
y por lo tanto suelen pasar inadvertidos pues no consultan a
los especialistas alertados de la existencia de estas formas
"no convencionales"de la enfermedad. Peor aún,
es posible que una importante proporción de |
personas
no evidencie los síntomas ostensibles de la enfermedad
(pacientes asintomáticos) y nunca lleguen a consultar
al especialista, pues no se consideran enfermos.
La celiaquía es una enfermedad intestinal crónica,
causada por una falla enzimática que provoca intolerancia
a un conjunto de proteínas que se encuentran en el gluten
de trigo, y además en la avena, la cebada y el centeno,
que se produce en individuos genéticamente predispuestos.
Esta intolerancia, provoca un daño severo en el intestino
delgado, atrofiando las vellosidades del intestino, esenciales
para la absorción de nutrientes.
Con respecto a los síntomas, no pueden establecerse reglas
generales ya que no en todos los pacientes se presentan los
mismos síntomas y a la misma edad. Se han dado casos
en que la enfermedad ha pasado inadvertida durante la infancia,
y todos los síntomas se han manifestado con más
claridad en edades más avanzadas. En los niños
suelen aparecer después del 5° o del 6° mes de
vida, cuando comienzan a incorporar papillas a su dieta.
En la adolescencia se pueden presentar menarcas tardías
o ausencia de menstruación, y en la edad adulta pueden
aparecer problemas de osteoporosis, úlceras, hemorragias,
esterilidad, problemas en el embarazo y abortos espontáneos.
En reglas generales, se pueden producir diarreas, vómitos,
falta de crecimiento, anemias, caídas del cabello, problemas
de piel, quebraduras espontáneas de huesos, problemas
neurológicos e irritabilidad del carácter.
Desde hace algunas décadas, debido al advenimiento de
nuevas técnicas de laboratorio, la serología celíaca
posibilita la búsqueda de la enfermedad en distintas
circunstancias clínicas y permite su seguimiento sin
la necesidad de realizar múltiples biopsias intestinales.
Este avance y su uso masivo en los estudios efectuados en la
población aparentemente sana, han producido un extraordinario
desarrollo del conocimiento epidemiológico de la afección.
Hoy se sabe que la enfermedad celíaca tiene una incidencia
muy alta en la mayor parte de los países occidentales
donde ha sido investigada. Se consirera, además, que
más del 20 % de los pacientes reconocidos llegan al diagnóstico
de la enfermedad celíaca cuando tienen más de
60 años.
La enfermedad celíaca no tiene cura, pero es posible
neutralizarla con una dieta estricta donde se supriman completamente
las proteínas tóxicas para el celíaco,
llamadas prolaminas. Suprimiendo los cuatro cereales antes mencionados
(trigo, avena, cebada y centeno), se puede lograr la desaparición
de los síntomas de la enfermedad y una excelente mejora
en el estado de nutrición de los pacientes.
La dieta debe seguirse durante toda la vida , ya que pequeñas
ingestas de estas proteínas tóxicas para los celíacos,
pueden producir lesiones en la mucosa del intestino. Gracias
a la dieta, que por supuesto debe estar indicada y supervisada
por el médico y el nutricionista del paciente celíaco,
es posible revertir la situación en la que se encuentra,
convirtiéndose en un individuo normal.
Dada la alta sensibilidad de los pacientes aún frente
a muy bajas cantidades de prolaminas, para garantizar alimentos
seguros se requiere el empleo de métodos de muy alta
detectabilidad. En nuestro país, los organismos oficiales
de control son responsables por la certificación de los
productos comerciales. En la actualidad, el uso de las técnicas
Elisa (método de pesquisa) por los organismos oficiales
ha determinado que las empresas productoras de alimentos sin
gluten realicen un control muy riguroso de las materias primas
que emplean y de las normas de seguridad de sus plantas de producción.
Una vez más, la información es fundamental. Hoy
se encuentran en ejecución estudios colaborativos multicéntricos
que buscan obtener consenso sobre estas cuestiones críticas
del análisis: cómo evaluar diferentes métodos
cuantitativos, incrementar la eficiencia de la extracción
de las prolaminas del alimento, determinar la tóxica
mínima y establecer la mínima cantidad de prolaminas
que induce el daño a la mucosa.
Los adelantos en el conocimiento de la patología, en
especial en los mecanismos moleculares, son innumerables. Se
puede esperar entonces que, en un futuro cercano, varios de
los interrogantes planteados puedan ser resueltos. Mientras
la ciencia hace lo suyo, la vida de las personas celíacas
debe organizarse de acuerdo a una dieta libre de proteínas
tóxicas, a un cambio de hábitos alimentarios.
Por eso el trabajo educativo debe centrarse en los cambios que
se deben realizar en el estilo de vida. Es importante lograr
hábitos duraderos que sustenten la adherencia a la dieta
para toda la vida. Planificar y organizar su dieta es fundamental
para el celíaco, evitando improvisaciones a la hora de
comer, dado que muchos de los alimentos manufacturados contienen
gluten.
"Las personas celíacas no son enfermos en tanto
y en cuanto no consuman alimentos que contengan gluten",
afirma el doctor Sergio Mario Meniy, médico pediatra,
especialista en Gastroenterología Infantil y fundador
de la Asociación Celíaca en Mercedes.
Todo esfuerzo compartido resulta más liviano, por eso
la Asociación Celíaca Argentina Filial Mercedes
invita a la primera reunión del año el día
26 de abril a las 14 hs en CERELMER ( calle 25 entre 30 y 32
), donde se entregará el libro con los alimentos permitidos.
La temprana consulta al médico puede garantizar una vida
plena, no importa la edad que se tenga.
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